miércoles, 18 de agosto de 2021

De Perseidas, padawans y extensores

Cuando se pasan tantas veladas en el campo como lo hacemos los aficionados a la astronomía, disfrutar de meteoros o de bonitos bólidos a lo largo de una noche de observación no es algo raro. Sin embargo, siempre que llega una lluvia de estrellas nos hace una ilusión especial, y las Perseidas no van a ser menos, quizá de las que más disfrutamos debido a la época del año en la que son visibles, las temperaturas, la época de vacaciones... El caso es que siempre las preparamos con especial ilusión para compartirlas con los compañeros y con el público en general al que convocamos siempre para que nos acompañe al campo.

Pero estos tiempos extraños de pandemia nos han hecho tener que aparcar las actividades públicas, así que este año decidimos disfrutarlas entre amigos y familia y nos trasladamos hasta el centro de visitantes del Cortijo El Berrocal en Almadén de la Plata. 

La noche no prometía demasiado porque la calima de los días previos ya nos había anunciado que pensaba quedarse y temíamos que nos dejara un cielo nocturno bastante opaco. La calima decidió darnos tregua pero al calor le gustó la fiesta y a ese no le pudimos dar esquinazo ;( Madre mía. Noche cálida, por llamarla de forma suave.

En fin, como somos intrépidos y trastornados astrónomos no hay ola de calor que nos pare ni rebaño de vacas que nos frene aunque se nos pongan en mitad del camino 😝

Autor: Copiloto Vicente 



Llegamos a la zona y nos repartimos por el espacio, los que íbamos con equipo de astrofoto para aprovechar un rato la noche nos situamos un poco más retirados, para no molestar mucho. Aunque, para mi pesar,  nos colocamos demasiado lejos de mi querido Alfonseca y sus deliciosas historias, pero tenía cosas que probar y poner a punto y se me enredaron. 

Así que elegimos sitio y comenzamos a montar, ayudada por un joven padawan al que llevaba semanas camelando vilmente prometiéndole una noche de observación bajo las estrellas, algo único y especial, y me hizo de amable porteador con el equipo 😆. Mil gracias Vicente 😘

Para ir haciendo algo y presuponiendo ya que en cielo profundo poco iba a sacar, copiando a mi amigo Jose coloqué mi querida 6D y trípode mirando al cenit bajo los árboles para disfrutar de unas vistas más propias de conejillo campero que de humano, es un encuadre que ya he usado otras veces, de todas formas todas las perseidas caían en la zona a la que no estaba mirando, como suele pasar, es algo que se aprende en 1º de lluvia de estrellas, así que no importaba demasiado hacia dónde la dejara trabajando. A pesar de que todas las que he pillado en la zona en cuestión son bastante débiles, alguna imagen me ha dejado sorpresa, como esta pequeña perseida que pareciera que surja del mismo corazón de la bella y sacrificada Andrómeda.






Para variar, mi equipo no quiso trabajar, hace meses coloqué un aplanador de campo y tenía problemas con el enfoque. Había preparado los extensores con la distancia necesaria y al comenzar, oh sorpresa (qué raro ¿verdad?) las estrellas eran del tamaño de pelotas de tenis. Así que como llevaba el juego completo de extensores de distintas medidas intentamos añadir algunos. Pero resultó que un rato antes cierto compi generoso al que no quiero nombrar, (verdad Jose ahora que no nos oyen) me había estado ayudando a cambiar la orientación de la rueda portafiltros girando todas las roscas y debía de tener la fuerza de Hulk porque cuando intentamos desenroscar allí no había persona humana que fuera capaz de quitar las roscas de ninguno de los extensores o adaptadores del tubo 😖
Imposible. Cuatro personas mareando las roscas, usando sus artimañas y sus biceps, pensando, dándole vueltas... y nada. No había forma de desenroscar el invento. 
Jose por favor las espinacas las comes otro día que no haya salida. 
En fin, que después de mucho marear la perdiz y usando los trucos de Javi, eso de enroscar otra vez para volver a desenroscar...voilà, se hizo la magia.
Pude empezar a trabajar, cambiamos los extensores y conseguimos enfocar. ¿Pa qué? Digo yo, para poco. En realidad tan sólo hice unas pruebas sencillas de las maravillosas pléyades. Un pequeño apilado de lo conseguido con una edición simple.


10 x 300" Filtro L

Poco de cielo profundo, menos mal que la noche se disfrutó de otras mil maneras posibles. 
Visitas de los compañeros a nuestra zona de batalla, con generosas delicias alimentarias como esas magníficas tortillitas de camarones de Mari O, agradables ratos de charla, consejos y ayudas a puñaos, aun poniendo su vida en juego porque la zona en la que estábamos escondía un bonito desnivel que apenas se advertía y que a más de uno puso en un susto. Hasta uno de nosotros se despistó y se rindió al resbalón, lo siento pero aún me río al revivir ese "estoy bien, estoy bien" y ver después los codos de nuestro nuevo compi Vicente. No sé si después de esto no se volverá a aventurar a una noche más con nosotros, pero yo creo que se ha bautizado con honores 😂😂😂 Honores...y cicatrices.
Nos acompañaban también más debutantes, un recién estrenado "ingeniero espacial" y acompañante llegados desde Italia que estuvieron probando y aprendiendo, un placer Alejandro y Francesca.
Siempre es un gusto pasar estas veladas entre los compis de siempre Jose Manuel, Manuel Alfonseca, Mari O, Mateo, Jose, Chiqui, Luis Lucero y de otros nuevos allegados que ya van formando parte de la gran familia, Inma, Fali, Laura, Cristina... y los familiares que nos acompañaron.
Así, entre altas temperaturas, voces de asombro ante algunos trazos con estela, risas y compañerismo, pasamos una magnífica noche que al final algunos incansables rematamos con café y fantásticos churros (sí, buenísimos y no lo digo porque sea mi pueblo 😋) en el puesto de buñuelos. 

Al final, he podido rescatar algunos trazos suaves y componer una imagen.


Los astrónomos y el aprendiz :D


        Así quedó la noche en resumen: 




Al final, los muggles van a tener razón y estas noches tengan parte de magia. Esa magia que consigue que el alma se ensanche cuando pasas una noche bajo las estrellas hablando, escuchando, contando  anécdotas, compartiendo trucos y equipos, ilusionándonos como niños cuando un trazo brillante recorre el cielo, como si realmente estuviera esperando la petición de un deseo. Los míos se ven cumplidos con creces cada vez que se repite una noche de estas. 

 

Lástima que no estuvimos todos los que somos, me quedo con la espinilla de que nos faltaron algunos de los de siempre, los eché de menos. Pero sabemos que no necesitamos una noche de Perseidas para reunirnos de nuevo, nos basta cualquier noche sin luna, o con luna y cualquier excusa.

Así que me despido con la magnífica foto de minigrupo del compi Jose,  donde nos falta Javi ahí al lado al que debieron de caérsele las cosas de las manos por todo lo que lo nombramos, y bienvenido al joven padawan Vicente, si le apetece seguir el camino hacia lado oscuro con nosotros. 



Y el magnífico regalo de Jose 💗 Mil gracias, amigo. Muaks 




Gracias a los que hayáis aguantado el tostón y llegado hasta aquí ;)

Un abrazo, 

Seguid cuidándoos

Alicia 




martes, 18 de mayo de 2021

Cazadores de momentos

 Esto de hacer cálculos, cuadrar los sitios, los caminos, las páginas webs con la información, de organizar los tiempos, de cargar bártulos y hacer kilómetros para disfrutar de eventos que a veces tan sólo duran unos segundos... todo esto me encanta. A mí, y a una buena parte de mis compañeros de afición. 

Así que el pasado domingo Jose Mª , Manolo Cabañas, vecino y compañero de spotting y aves, y yo cogimos ruta hasta Osuna, en la provincia de Sevilla, para intentar inmortalizar el tránsito de la ISS por delante de una pequeña luna creciente al 22%. Como además se trataba de un pase visible, teníamos la particularidad de que la estación espacial estaría iluminada. Así que se nos planteaba la duda de si elegir ubicación para que nos cogiera el pase a través de la zona iluminada o de la zona oscura. 

Hechos todos los cálculos nos pusimos en camino a las 21: 00 h hasta un camino paralelo a la autovía antes de entrar en Osuna, una zona que nuestro compi Jose Mª conocía bastante bien. Él desplegó todo el arsenal como bien nos cuenta aquí, el pase prometía porque la previsión de cielo era bastante buena. Por nuestra parte, Manolo y yo nos preparamos con los Sigma 150-600 mm, cámaras y trípodes.

Por aquí la luna se nos mostraba increíble, tan sólo esperando el minuto exacto.



Nada más llegar al lugar recibí un mensaje inquietante de nuestra Maritxu terremoto que iba también de camino al campo para pillar el mismo tránsito desde un lugar más cercano a su casa, y el mensaje era para pedirme una grúa... Cuando vi las fotos me asusté un poco, pero esta chica es incombustible y tremenda, y consiguió sacarnos la sonrisa a pesar del mal trago que tuvieron que pasar. Sus siguientes mensajes nos tranquilizaron... 🤦🏻‍♀️🤦🏻‍♀️🤦🏻‍♀️🤦🏻‍♀️

Deseando estoy de ver sus resultados y sí, lo que está tras el equipo es su coche panza arriba O_O

Mientras tanto, por aquí todo parecía que iba a salir redondo, pero como suele pasar en estas fiestas, siempre tenemos a un invitado al que, por más que intentamos bloquear, se entera de todo y se nos cuela: Murphy. Y las nubes que al principio estaban alejadas de la zona, empezaron a llegar hasta nuestra querida compañera, tanto que vimos llegar el módulo de la ISS iluminado y lo vimos salir de entre las nubes pero no llegamos a verlo atravesar el disco lunar. 

Con los nervios de buscar por dónde andaba y demás, la cámara que tenía cogiendo el paisaje en gran angular se me quedó atrasada y la puse tarde a comenzar la secuencia, cosas del directo. Nos faltaba Pepa y su cuenta atrás, está claro :( En fin, al final quedó una secuencia resultona pero a medias :D



El caso es que no me resignaba a saber si habría pillado el tránsito o no, porque tenía la impresión de que había empezado a grabar una vez pasada la estación. Así que saqué del vídeo la secuencia de fotogramas y forcé hasta que encontré el débil puntito que me ha dejado este maravilloso camino como una pequeña hormiga blanca por la superficie lunar. ¡Ahí estaba! ¡Reto conseguido!


No es mi mejor foto, sin duda, pero es una prueba de que los planes funcionan y los cálculos siempre sirven para algo 😃👏👏👏

Este tipo de aventuras me reafirman en que lo más divertido de esto no es lo que consigamos y nos traigamos para casa, sino todo lo que es la preparación, los cálculos, los nervios del momento, y sobre todo el rato tan bueno que se pasa entre amigos compartiendo estas historias, como recorrer 70 km para captar un evento de tan sólo 1" de duración. Eché de menos a mis compis habituales cazaefemérides, pero en breve seguro que retomamos a organizar algo y volvemos a la carga, estoy segura.

Como prueba más gráfica de lo que vivimos dejo aquí el vídeo de la grabación del pase, creo que dice mucho de cómo se desarrolló 😆



Un abrazo, 

Nos seguimos leyendo,

Alicia


Datos: 

https://transit-finder.com/

Gran campo: Canon EOS 6D    Samyang 14 mm f2.8

                       60 imágenes de 1.3" f/2.8 

Detalle: Canon EOS R Sigma 150-600 Contemporary 

                f/6.3  1/160  600 mm ISO 800



domingo, 4 de abril de 2021

Un poco de astropatio

  Con las medidas que tenemos ahora pocas salidas se pueden hacer y pocas noches de campo podemos disfrutar. Al final nuestra afición se ve muy condicionada porque la mayor parte de las veces pasamos las noches completas a la intemperie, bajo el cielo en zonas alejadas de los núcleos urbanos y esto es algo que no podemos llevar a cabo debido a las medidas restrictivas que padecemos, sobre todo debido a los horarios de los toques de queda. 

Al final lo único que podemos hacer es utilizar las terrazas, azoteas o aquellos afortunados que disponemos de un rinconcito en la sierra, meter todos los bártulos en el coche y aprovechar los fines de semana en los que no nos cierran los pueblos y tirar para allá. 

Eso es lo que tuve la suerte de poder hacer en la última luna nueva, allá que me fui con todo el equipo para montarlo en el patio trasero de la casa que mi familia tiene en un pueblecito de la sierra norte.

Aprovechando que mi gran amiga y compi Maritxu Poyal se desplazaba a la zona por motivos laborales, allá que decidimos montar una pequeña reunión astrofotográfica y hacer astropatio, reunión a la que se nos apuntó también Rogelio Sánchez. Vamos, lo que se dice compis de lujo, nos faltó Miquel para poder completar el cuarteto de Nerpio 😢, pero todo llegará. Maritxu tenía problemas con el foco en su equipo y quería también hacer algunas pruebas. Y por supuesto la inestimable ayuda de una novata muy interesada en todo lo que hacíamos, Jana, que no sé cómo no se llevó por delante la mesa o los trípodes en uno de sus múltiples intentos de que la dejáramos jugar con nuestros juguetes.







 


No ponía en funcionamiento todo el tinglado desde el pasado mes de Octubre, y ... se notó. Tuve que hacer esfuerzo para recordar el orden de los cables, de los programas. Bufff qué fácil se olvida todo en cuanto no lo usas. 

Para empezar cuando lo tenía todo casi montado me di cuenta de que me había dejado atrás... las pesas. Menos mal que llevo siempre en el maletero una pesa sencilla y esta configuración es bastante ligera, así que con la pesa sencilla me apañé. 

Cuando ahora sí lo tengo todo montado y comienzo a poner en estación, no conseguía localizar la polar a través  del introscopio. Tenía girado el cabezal de la montura, parecía estar bien alineada con la polar, pero no la encontraba. Y entonces vi la luz, o más literalmente vi lo que no dejaba pasar la luz: la tapa del introscopio. Me pareció que escuchaba desde lejos la voz de Javi Piñón diciéndome: ¡Aliiiii la tapa! jajajaja, pero esta vez era la voz de Rogelio.

Qué desastre. Por eso mismo son necesarias las noches con luna para hacer pruebas y repasar los equipos porque después, cuando llegan las noches buenas para aprovechar, los tiempos muertos pasan factura. 

Mi equipo sigue siendo un bosque salvaje de cables, así que ya he tomado la decisión de ponerlos en orden. Me he puesto como meta que para la próxima vez que pueda salir deberán estar ordenados y reconducidos para que no estorben ni creen tensiones innecesarias. 

Aunque creo que mis compis exageran, tan mal no los llevo, ¿verdad?


Bueno va, cables conectados, montura en estación, ordenador encendido... ¡¡vamos p´allá!! (como diría un buen amigo) Pues va a ser que no... porque al comenzar a conectar telescopio, cámara, enfocador... EQMOD no reconocía el telescopio, y tampoco SGP conectaba el enfocador, vamos todo dentro de lo normal...

Con lo del telescopio caí en que podían estar cambiados los puertos, ya no recordaba el orden después de tanto tiempo, y se solucionó rápido. Para el enfocador allí mi compi Roge hizo su astrobricolage y recompuso el cable de conexión que tenía suelto algún cablecillo interno.

Ea pues al lío 👏👏👏👏👏

Al final tuve que recurrir a trabajar con APT porque porque SGP llevaba demasiado tiempo sin tocarlo y no me hallaba cómoda con las ventanas y las herramientas. Y ahí todo fue bien. Pero ya me estoy poniendo al día con el SGP y parece que empezamos a entendernos y podremos comenzar una buena amistad.

Martixu y Rogelio se centraron en conseguir foco con el equipo de Maritxu, porque le estaba dando problemas el ED72. Y así entre pruebas, tropiezos, soluciones y compañerismo del bueno, comenzamos una noche bajo un cielo espectacular, que a pesar de ser medio urbano te deja matar el gusanillo en condiciones.

Configuré una secuencia de imágenes para probar con M51 y sobre las 2:30 h dejé el equipo trabajando solo y me fui a dormir. Tan sólo he podido sacar tomas del filtro L porque no tenía calculado el enfoque para los cambios de filtro y el filtro B ha salido un poco desastroso. 

Sigo teniendo algunos problemas con las estrellas que no sé si son fallos en el tren óptico o problemas de contrapeso que me estén dando errores en el guiado. Pero bueno, sirven para quitar el mono de disparar bajo las estrellas y seguir poniendo a punto equipo, que últimamente me estoy a costumbrando a lo bueno ;)

Ni que decir tiene que eché mucho de menos a mis compis de aventuras Jose y Javi aunque ellos a mí seguro que menos, porque andaban divirtiéndose sin mí en un enclave increíble en Cazalla de la Sierra. 

Después de una mañana revisando el material, como buenas y serias astrofotógrafas que somos, decidimos aprovechar el cielo y la naturaleza que teníamos a mano para poner nuestras almas en paz antes de volver a la civilización, algo que teniendo este entorno cerca sería de crimen si no se aprovecha.


      





Además de que la tarde del sábado la habíamos ocupado en probar material no astronómico, jugando con los objetivos macro de Rogelio y usando como modelos las compañeras que teníamos a mano. Por aquí quedan unas muestras de esos pequeños universos invisibles también a ojo desnudo y que nos dejan estas deliciosas imágenes conseguidas en equipo el Almadenteam ;)






Así que, al final, me he entretenido con lo poquito que saqué y ahí queda una mini M51 también para la posteridad 😊




  7x600" L Bin1 -10º
Bias, Darks
 Takahashi FS60-CB
 Cámara Atik Horizon Monocromo
   Montura NEQ6 Pro
  Guiado Mini ZWO 30 mm QHY5 
Captura APT
  Procesado PixInsight

Un abrazo, seguid cuidándoos

Nos seguimos leyendo, 

Alicia

sábado, 2 de enero de 2021

Astrofotografía en femenino


Tengo un par de adorables compis "pesados" que me dicen que tengo esto olvidado, que se me acumula el trabajo, así que para comenzar el año bien, vamos a retomar las buenas costumbres. 

Hace unos meses un buen amigo me pidió que le escribiera algo para colaborar en una revista que publica de forma trimestral y a la que le dedica esfuerzo y mucha ilusión. Quería hacer un número de firma femenina. Así que me puse manos a la obra y junto con otras compañeras de gran calibre nos quedó algo muy interesante. Desde aquí muchas gracias a Miquel Duart por contar conmigo para este número tan especial de su Universo LQ y os animo a conocer la publicación. 




https://issuu.com/universolq/docs/universo_lq_n_34



Así que sin más paso a dejar aquí el artículo, no sin antes desear para todos un Feliz Año y que sigamos cuidándonos para poder seguir disfrutando de muchos buenos momentos. 


Un abrazo, 

Alicia 




Los astrónomos conformamos una especie distinta , de ese tipo que es capaz de pasar la noche pasando frío con los ojos en un telescopio, de esa que recorre kilómetros para encontrarse con cielos oscuros y hace largos viajes de ida y vuelta en una noche, de la que se levanta a horas intempestivas para disfrutar de un especial evento celeste, o se sumerge durante horas en una pantalla intentando desvelar la belleza que no tenemos a nuestro alcance inmediato, asumiendo que a veces nuestros ojos resultan una herramienta pobre para poder captar toda la verdadera grandeza de lo que no tenemos en un entorno cercano.

Pero además, dentro de todo esto, las mujeres somos escasas en este campo, aún más en el de la astrofotografía.





La astronomía es una de las pocas ramas de la ciencia donde se pueden hacer aportes tanto desde el mundo profesional como desde el del aficionado. Esto la hace muy atractiva, teniendo en cuenta además que nos acerca a grandes preguntas existenciales: ¿estamos solos? ¿qué hay más allá, en el infinito? ¿cuáles son nuestros orígenes?... y a grandes respuestas, puesto que nosotros mismos “estamos hechos de la misma sustancia que las estrellas”.

Fotografiar el cielo contribuye a ofrecer repuestas a parte de esas preguntas porque nos permite trascender a los sentidos. La imagen nos revela el color de las estrellas, que nos da información sobre sus estados evolutivos; nos revela nebulosas inaccesibles a nuestros ojos, cuyas formas caprichosas conforman guarderías estelares, masas de gas que se iluminan mostrándonos la fuerza de fenómenos naturales que suceden a billones de kilómetros y que además tuvieron lugar en tiempos remotos. Porque otra de las grandezas de la astrofotografía es que nos permite ver más allá del espacio y del tiempo, permitiéndonos ese extraño viaje al pasado.


La fotografía es un arte, la astronomía es una ciencia. Cuando se combinan ambas no sólo unimos arte y ciencia complementando de forma esencial cada una de estas dos disciplinas; cuando unimos el término “astro” al de “fotografía”, estamos añadiendo un componente de gran peso tecnológico que debemos incorporar a nuestra base de conocimiento personal.

Leía hace poco de alguien que es un referente para mí que la astrofotografía es un arte interdisciplinar, y que la persona que quiera dedicarse a ello debe tener conocimientos en múltiples ramas para poder llevar a buen puerto el proyecto que tiene en mente. Si tenemos esa información con nosotros, si disponemos de esa cultura multidisciplinar, podemos hacer siempre una lectura más profunda de lo que en realidad estamos afrontando.





Entendamos para empezar que astrofotografía no es fotografía de paisaje nocturno, sino la que se centra exclusivamente en el cielo como temática. Para llevarla a cabo, se utiliza un equipo muy distinto al usado en cualquier otra rama de la fotografía. Las cámaras normalmente son específicas, y en vez de utilizar objetivos y trípodes nos valemos de telescopios y monturas motorizadas. Hablamos de conseguir imágenes de cielo profundo que, debido a la escasa luminosidad que tienen estos objetos y a la enorme distancia a la que se encuentran, nos obligan a realizar gran cantidad de tomas de larga exposición sobre monturas que deben ir haciendo un seguimiento al movimiento del cielo. Las cámaras que solemos utilizar son monocromáticas en su mayoría, por lo que debemos trabajar con filtros con los que vamos discriminando las partes del espectro que nos interesa.




Hasta aquí estarán conmigo en que no hay nada en lo dicho anteriormente que predisponga al masculino o el femenino. Conozco a muchas y muy buenas compañeras astrónomas, aunque es verdad que la presencia de la mujer en la astronomía (al igual que en la mayoría de carreras y aficiones científicas) sigue siendo minoritaria.


En astrofotografía estamos constantemente trabajando con programas y electrónica. Cuando llegamos al campo montamos el equipo, ponemos en estación, organizamos los cables, encendemos el ordenador… y ¡empieza la diversión!

Y es aquí, quizá, donde algunas compañeras ven problemas y se les hace muy cuesta arriba. Es todo el apartado tecnológico, en mi humilde opinión, el que intimida a aquellas que se empiezan a acercar a este campo y terminan siendo abatidas. Pero todos necesitamos darnos el tiempo suficiente para conocer cómo trabajan nuestros instrumentos, lo que hará que podamos dedicarnos a encontrarnos con el cielo y fotografiarlo a nuestro antojo. Entonces es cuando empezaremos a disfrutar.




En resumidas cuentas, la astrofotografía es fascinante, pero hay que estar muy enamorada de ella y dotarse de una gran dosis de paciencia para tratarla. Y lo que sí es fundamental es que hay que perderle el miedo a la tecnología y la electrónica que lleva asociadas, que son en mi opinión los principales obstáculos que encuentran las mujeres que en algún momento empiezan a acercarse tímidamente a este “lado oscuro” de la astronomía y hacen que terminen alejándose poco a poco. Tenemos mucho que aportar a este arte, somos distint0s afortunadamente, miramos distinto e interpretamos diferente. Esta diferencia en las perspectivas enriquece inevitablemente cualquier disciplina.

A lo largo de la historia, la mujer ha tenido que trabajarse duramente su lugar en el mundo de la ciencia y la técnica. Han tenido que crecer de forma lenta y pausada esas gigantes para poder alzarnos hasta donde estamos, y es nuestro legado seguir recorriendo el camino. Afortunadamente existe mucho compañerismo en esta afición, una de las cosas que la hace tan bonita y tan grande, por lo que siempre hay quien presta ayuda y cables cuando se necesitan, da igual que seas chico o chica.

Fue la mujer astrónoma quien tuvo la paciencia y la constancia de estudiar el color y los cambios de brillo de las estrellas con los medios de los que disponía a finales del S. XIX, ¿qué no seremos capaces de hacer con los medios que tenemos hoy? Y la emoción de ver formarse entre tus manos por primera vez una nebulosa o una galaxia después de la lucha contra los “elementos” es algo indescriptible. ¿En serio te lo quieres perder?





Para saber más os animo a buscar sus trabajos:



Maritxu Poyal Viúdez

Ana Moya Fernández @anam2fernandez

Guadalupe Fernández Vega https://www.flickr.com/photos/145166433@N06/

Marina Prol @marprol

Stacey @astrostace

Sara Wager @swag_astro

Vicki @superlunarchick

Cristina Cellini

Wanda Conde-Silva
Debra Ceravolo https://www.astrobin.com/users/debraceravolo/

Molly Wakeling http://www.astronomolly.com/



Referencias:


Fotografiar lo invisible” Vicent Peris, 2020


https://astroaficion.com/2019/02/11/una-reflexion-sobre-las-mujeres-astroaficionadas/


https://blog.cielosboreales.com/colores-mujeres-y-astronomia/





sábado, 13 de junio de 2020

Desescalando...

La pasada noche y prácticamente decidiéndolo unas horas antes, me atreví a hacer mi primera salida al campo con un pequeño grupo de compañeros.
Las sensaciones fueron extrañas, tenía todo el equipo desplegado en múltiples sitios por mi casa por haber ido probando y haciendo adaptaciones estos meses, y lo que antes tenía una ubicación clara y determinada, ahora se había convertido en un lío desordenado de baterías en un sitio, cables en otro, objetivos repartidos en distintas mochilas..., y lo que suele pasar cuando cada cosa no está en su lugar correspondiente... que el no tener claro el último chequeo de lista mental antes de salir, hizo que me tuviera que volver una vez en el coche y casi en carretera porque desde casa me llamaron porque "había dejado una mochila en un sofá y a lo mejor la necesitaba": el portátil jajajaja. Menos mal que la vieron.

La primera sensación extraña la sentí nada más meterme por la ronda de circunvalación, antes de salir de la ciudad había un enorme control de policía que asustaba y que iba dejando pasar los vehículos de uno en uno. Curiosamente estaba en el sentido de entrada a la ciudad, no de salida. Quizá para algunos sea algo ya a lo que están acostumbrados pero es que yo me he movido poco.
Después, una vez en la autovía los paneles luminosos me iban mostrando que mi comunidad está en fase 3, que sólo están permitidos los desplazamientos entre comunidades si son necesarios y que seguimos estando en estado de alarma. No había salido todavía en carretera y todo me resultaba tan extraño. Por un lado, estos carteles como si de una película distópica se tratara y por otro la inmensidad del campo a ambos lados de la carretera. De repente me vi sumergida de lleno en esta primavera que ya casi se está despidiendo y de la que apenas he podido disfrutar este año, salvo por la vida agitada de los pajarillos que sigo desde mi ventana. Cuando vi esos campos de girasoles, las amapolas salpicando de color las cunetas de la carretera... fui consciente más que nunca del tiempo que llevaba sin ver más allá de mi casa y el supermercado. 

El tiempo no acompañaba demasiado, estuvo nublado todo el día y las previsiones indicaban que seguiría así hasta casi media noche, a partir de entonces debería ir abriendo y quedaría despejado el resto hasta la salida de la luna que iba a ser poco antes de las 3 am. Así que sí, era una locura. Salir de astrofotografía una noche así realmente no era lo más idóneo, pero es que había tantas ganas.
Al final cinco compañeros nos encontramos en nuestra zona habitual, reencuentros a distancia, se hace tan raro no poder abrazar a quien hace tanto que no ves y con quien te une tanto afecto.
Bromas entre mascarillas, lo malo del cielo, la locura de todos los que habíamos hecho tantos km para llegar hasta allí, la extraña sensación de si debíamos, no debíamos... y se nos pone a llover jajaja. Así que allí usamos el portón trasero del coche de Javi para no mojarnos con las leves gotas mientras Rafa corría para tapar todo lo que había montado por si acaso aquello iba a más porque realmente la nube oscura, era. Y como regalo el inmenso olor a tierra mojada a pesar de que sólo eran cuatro gotas.
Así que en cuanto paró y llegó Antonio, el último de los temerarios, comenzamos a montar los campamentos base con todo aquello que habíamos prometido que no nos faltaría en la primera salida: mascarillas, geles hidroalcohólicos, cervezas... y jamón 😋 (gentileza de nuestro maestro cortador oficial Javi Piñón)

De izda a dcha: Inma, Rafael, Javi, Antonio y yo




Así que allí comenzamos a montar entre el nerviosismo de estar por fin en el campo como llevábamos meses soñando y la incertidumbre de si al final tan sólo habríamos ido hasta allí para comernos un bocata bajo un cielo encapotado. De todas formas, valía la pena.

Justo como pronosticaban las webs meteorológicas, las nubes se marcharon y el viento que hacía, que era contundente, también amainó. Pero claro, no todo es perfecto y menos en cuanto a observaciones y sesiones de fotografía hablamos, la única nube que quedaba aparcó sin hora límite de estacionamiento justo delante de... la polar. What else?

23:36 h 

Pero a cabezones y pacientes nos ganan pocos 😂

Así que ahí seguimos, la nube terminó retirándose al ver que no nos afectaba demasiado y pudimos empezar a trabajar, al menos Javi y yo, porque Rafael lo tenía ya todo trabajando desde hacía un rato.
Yo llevaba nueva disposición de equipo. Compré el baby de takahashi el verano pasado y aún no había probado qué tal iba por falta de medios para montarlo en condiciones sobre la montura. Estos meses de confinamiento fui configurando las piezas que me faltaban y por fin lo tenía todo bien ajustadito y seguro para comenzar a darle caña. Mi idea era usar el rato sin luna para probar bien el enfoque y la capacidad de la combinación takahashi FS60-CB y la Atik horizon, usando para el guiado un minitubo ZWO 30 mm con la QHY5.

Nos dieron la 01:00 h sin cenar si quiera, así andábamos de liados cada cual a lo nuestro y escuchando las peticiones, las dudas o las necesidades de ayuda de unos y otros.
Escuchaba a lo lejos a Javi: "no veo las estrellas", "¡¡Ali!! ¿como vas?"
Y yo: "pues no consigo encontrar dónde estoy, no me resuelve el campo"
Y a Inma: "¿este tornillo aquí es normal? es que no me ubico todavía con este trípode"

Quien me lea y haga astrofoto, seguro que se ve reflejado en más de una de estas peripecias, son la sal y el son de las noches en el campo.

La parada a cenar fue un simple descanso por necesidad ya, porque rugían los estómagos. Una delicia volver a sentarse a 10 º (creo) en una noche de primavera fría con los plumas y los gorros hasta las cejas compartiendo charla, buenas aportaciones culinarias y anécdotas varias de estos meses confinados. Ese queso de Almadén traído por Inma que hizo que a Rafael se le acumulara el trabajo, los detalles de Antonio que igual te trae guindillas picantes que hojaldre con chocolate, que te pone pegatinas reflectantes en las patas del trípode para que no te tropieces y ese Javi con su regalo anunciado del jamón cortadito y envasado. Pero siempre sin perder de vista que no podíamos compartir las cosas como siempre, porque parecía una noche como otras, pero no lo era.
Y a pesar de lo a gusto que estábamos, no paramos demasiado porque a las 3 salía la luna y se nos echaba el tiempo encima.
Al final conseguí centrar el tubo donde quería y saqué dos pruebas en las zonas del cisne, gracias a que Javi me prestó una bahtinov, si no todavía estaría allí intentando enfocar 😭




Necesito un aplanador de campo :(

Como conclusión de esta primera luz del baby taka me quedo con un buen sabor de boca con las expectativas que me genera en un futuro.
Completé una sesión de 10 tomas para al menos poder hacer un apilado y ver un poco más allá de la señal obtenida en una sola toma.


Resultado
10x300" Ha bin 1x1 -10ºC
Flats, Bias, Darks
Takahashi FS60-CB
Cámara Atik Horizon
Montura NEQ6 Pro
Guiado Mini ZWO 30 mm QHY5
Captura APT
Procesado Pixinsight Photoshop


La imagen con el campo resuelto en pixinsight:


Como resumen de la noche me quedo con las inexplicables sensaciones de volver a salir al campo, de reencontrarme con todo aquello que me recarga las pilas y me da vida. Con las noches entre estrellas y amigos y con el saludo a una vieja conocida, la vía láctea de principios de verano, ¿se puede pedir más? ... Pues sí, que en la próxima estén también aquellos que no pudieron venir esta vez y a los que eché mucho de menos.

Scorpio, Sagitario, Júpiter y Saturno

Un abrazo, seguid cuidándoos
Nos seguimos leyendo, 

domingo, 31 de mayo de 2020

Milán astronómica

Si hoy en día nos maravillamos cuando, como astrónomos aficionados, observamos y estudiamos el cielo con nuestros modestos equipos, al echar la vista atrás no podemos más que sentir aún más asombro y admiración en la forma en la que los hombres y mujeres de nuestro pasado conseguían hacer sus mediciones, y además conseguían sacar conclusiones y teorías. Cómo se las ingeniaban para establecer leyes fundamentales a través del esfuerzo y trabajo continuo, del estudio, y ese "ir más allá" de lo que se ve y sobre todo ir más allá de lo que ya estaba establecido.
Pensar en Hypatia determinando el movimiento de los astros cuestionándose las teorías de Ptolomeo, en Galileo con ese sencillo "catalejo" observando los detalles de la Luna o adivinando las "orejas" de Saturno, en Messier recopilando un catálogo de objetos desde el centro de París... Son tan sólo unos pocos ejemplos que me vienen rápido a la cabeza pero hay cientos, miles, no hay que dejar de ver que todo nuestro conocimiento se desarrolla a "hombros de gigantes".

Hace unos años años una amiga y yo visitamos a otra amiga común de nuestra infancia, que vive en Milán. Maravillosa ciudad que se ha visto estos meses especialmente golpeada por este virus implacable que ha dado la vuelta a nuestras vidas. Aprovechándonos de la hospitalidad de la milanesa de adopción y su familia disfrutamos de una inolvidable estancia con unos cicerones de auténtico lujo ya que él es un enamorado de su ciudad.
Ya en el primer día, y en nuestro primer paseo tuve la grata sorpresa de encontrarme un pequeño planetario en el parque. Se trata del planetario Cívico Ulrico Hoepli, situado en los jardines de Porta Venezia. El planetario más grande e importante de Italia.



Debido a que mi viaje no tenía como fin primero la astronomía, este tipo de detalles me los fui encontrando por el camino. Algo así me pasó después con el Observatorio Astronómico de Brera, que no pillé abierto debido a una mala planificación 😢 .





Este Observatorio está situado dentro de Milán, alojado en el interior del Palazzo di Brera que alberga la Pinacoteca, un jardín botánico, un museo astronómico y el observatorio, y se trata de la institución científica más antigua de Italia, fundada en 1764. La pinacoteca contiene una de las más destacadas colecciones del arte italiano. Aquí se encuentra instalada la Academia de Bellas Artes. El astrónomo Giovanni Schiaparelli fue director de este observatorio desde 1864 hasta 1900, pero trabajaba en él desde su regreso a Italia en 1860 después de haber estado trabajando en otros observatorios europeos. Gracias a sus esfuerzos fue posible preservar un enorme patrimonio histórico: una biblioteca Antigua, un archivo histórico y una amplia colección de instrumentos científicos. De entre sus múltiples aportaciones a la astronomía la más conocida es la observación y detalle de los famosos canales en Marte que tantas hipótesis generó, observaciones y estudios que hizo desde ese observatorio.

El mapa de Marte publicado por Schiaparelli en 1888

                                        De Desconocido - Meyers Konversations-Lexikon (German encyclopaedia), 1888., Dominio                                                    público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=379243
«Más que verdaderos canales, de la forma para nosotros más familiar, debemos imaginar depresiones del suelo no muy profundas, extendiéndose en dirección rectilínea por miles de kilómetros, con un ancho de 100, 200 kilómetros o más. Ya he señalado una vez más que, de no existir lluvia en Marte, estos canales son probablemente el principal mecanismo mediante el cual el agua (y con él la vida orgánica) puede extenderse sobre la superficie seca del planeta.»
Giovanni Schiaparelli, La vita sul pianeta Marte, extracto del facículo N.° 11 - Año IV de la revista Naturaleza y Arte, mayo de 1895, cap. I

Descripción hecha por el mismo Schiaparelli en un extracto de un artículo. Debido a un fallo en la traducción de sus artículos se llegó a especular que estos canales eran de origen artificial y obra de ciertas formas de vida inteligente que habrían habitado en el planeta rojo. 
Precisamente días antes de esta visita, exactamente el 16 de Octubre de 2016, la sonda Schiaparelli enviada a Marte y bautizada en honor de este astrónomo, había tenido un desenlace fatal habiéndose estrellado contra la superficie del planeta por un fallo en la coordinación del movimiento de la sonda cuando se desplegó el paracaídas.

Los restos de Schiaparelli en la superficie de Marte vistos por la cámara HiRISE de la sonda MRO (ESA).
Imagen tomada del blog de Daniel Marín (@eurekablog) que indico al final del post. 

Otra de las bonitas sorpresas fue encontrarme al gran Leonardo en mitad de la plaza junto al maravilloso teatro de La Scala. Nuestros anfitriones nos quisieron llevar a tomar el mejor café de Milán :D, que se sirve en la cafetería junto al teatro. Y allí estaba el gran Leonardo Da Vinci junto a sus cuatro discípulos. Una obra que el escultor Pietro Magni tardó 13 años en terminar. Da VInci vivió 20 años en Milán y esta ciudad atesora muchas de las grandes obras del genio italiano. En Milán todos los caminos conducen a Leonardo Da Vinci...



No es sólo que en esta ciudad se encuentran grandes obras del pintor, escultor, artista en el más amplio sentido de la palabra, de inagotables recursos como su obra cumbre La Última Cena, sino que en la propia ciudad fue lienzo de sus obras de ingeniería. Los Navigli, o canales artificiales fueron trazados en el año 1172, pero el ingenio de Leonardo en el s. XV los hizo navegables desde la ciudad hasta los lagos alpinos y formaron parte del puerto fluvial de toda Italia en el s. XIX . Una zona que actualmente cobra vida para convertirse en un lugar de encuentro y de paseo lleno de terrazas y bares a los lados, o que invitan a su navegación mediante pequeñas embarcaciones, algunas de ellas preparadas como barcos-restaurantes. 



La noche antes ya habíamos disfrutado de un fantástico espectáculo dentro de ese templo internacional de la música, una noche inolvidable, porque estos amigos son unos enamorados de la música con una íntima vinculación con La Scala. 

Y para terminar este paseo cultural por la ciudad con otro apunte astronómico, llegamos hasta el Duomo, la catedral. Un edificio recubierto en su totalidad por mármol. Se trata de una de las iglesias góticas más grandes del mundo, la segunda para ser exactos porque la primera en el ranking lo ostenta nuestra catedral sevillana. Se empezó a construir en 1386 y no se finalizó hasta 1965, seis siglos después. Formada por 5 naves,  135 agujas coronan el edificio con el mismo número de estatuas de santos, 150 gárgolas se encargan de evacuar el agua de las lluvias, con una gran fachada de mármol que el mismísimo Napoleón Bonaparte en 1805 ordenó que se terminase porque la quería ver lista para su coronación prometiendo incluso que todos los gastos recaerían sobre las arcas francesas.




Detalle de La Madonnina



La Madonnina, escultura en cobre dorado de Carlo Pellicani representando a la Asunción con los brazos abiertos y la mirada al cielo implorando la bendición de Dios para la ciudad, y situada en la cima del chapitel mayor. 



Según la tradición ningún edificio de Milán podría superar la altura de la estatua, considerada un símbolo de la ciudad.



Formada por 5 naves,  135 agujas coronan el edificio con el mismo número de estatuas de santos, 150 gárgolas se encargan de evacuar el agua de las lluvias, con una gran fachada de mármol que el mismísimo Napoleón Bonaparte quiso ver terminada para su coronación.



San Bartolomé desollado, la macabra imagen del santo portando su propia piel a modo de estola.
De un realismo que asusta, realizada en 1562 por Marco D´Agrate
En el interior de la catedral nos encontramos con una línea dorada que recorre de forma transversal todas las naves. Se trata de una línea de cobre con los signos del zodiaco representados en unos azulejos. En una de las paredes de la catedral, exactamente en la pared sur, encima de una de las magníficas vidrieras existe un pequeño agujero (gnomon). Cuando llega el mediodía solar la luz penetra por el agujero y va iluminando los puntos del signo del zodiaco dependiendo de la época del año en la que nos encontremos. 


Detalle de alguno de los signos zodiacales representados a los largo de la meridiana.

Las meridianas se utilizaban para estudiar y seguir los movimientos del sol. En 1786 un grupo de astrónomos del Observatorio de Brera trazó en el suelo esta línea de metal con orientación N-S y colocó 12 azulejos con los signos del zodiaco. Estas marcas siguen un riguroso patrón, son los puntos que el sol recorre a lo largo del meridiano durante el año, de forma que permite medir de forma precisa la altura del sol según la época. 
En 1976 una comisión creada por arquitectos y astrónomos de Brera determinó que el error máximo en azimut en esta meridiana era de 7 mm con lo que la precisión en la determinación del mediodía local tan sólo tenía un error de 1 s. 

A esto me refería al principio con el trabajo de nuestros antepasados. Desarrollados gracias al esfuerzo infinito de grandes mentes que disponían de muchos menos recursos que las nuestras en la actualidad, pero tenían lo principal: la curiosidad y el afán por conocer más de lo que estaba a simple vista.

Después de esta incursión que he hecho por mi memoria fotográfica me han entrado ganas de volver a Milán, de visitar todo con ojos nuevos y con más conocimiento, y volver a aprovecharme de la amistad de estos amigos generosos que nos ofrecieron su casa y su tiempo. Valga este humilde repaso para agradecer su regalo, y para lanzar mi deseo como uno más entre miles, de que volvamos a poder disfrutar juntos de todo lo que tenemos a nuestro alrededor. 

Maravillosa Milán, donde no todo es moda, ciudad cargada de historia y ciencia, donde incluso puedes encontrarte al mismísimo Mozart paseando por sus calles...




Hoy me despido con mi yo de 2016 y el abrazo de mis amigas delante de ese planetario.

Seguid cuidándoos mucho, nos seguimos leyendo... 

Un abrazo, 

Alicia







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